Hay buenos consejos de expertos que pueden ayudarte si te sientes ansioso por tus finanzas.Pero saber lo que es beneficioso para ti no implica que vayas a llevarlo a la práctica. La mayoría de nosotros piensa que solo con saber algo tenemos la mitad de la batalla ganada, pero no es así. Aproximadamente el 80% de las resoluciones no se cumplen. Pero puedes revertir este porcentaje si adoptas un enfoque diferente: tienes que crear hábitos positivos para hacer que tus objetivos se hagan realidad.
Crea hábitos que te traigan recompensas
Creas hábitos al establecer rituales positivos (una rutina) donde efectúas una serie de acciones en un orden prescrito. La repetición de tales acciones creará un patrón en tu cerebro que con el tiempo volverá esa conducta automática. Eso es muy útil porque de otra forma cuando estamos bajo estrés volveremos a nuestras formas más habituales. Así que esto te dará la resistencia que necesitas para seguir adelante.
Ahora, en lugar de forzarte a dejar de hacer algo, es mejor crear un nuevo hábito positivo para reemplazar el mal hábito. Por ejemplo, digamos que quieres reducir tus gastos diarios. En lugar de insistirte a ti mismo a no comprar comida para llevar, crea el hábito de preparar tu almuerzo la noche anterior, de modo que solo tengas que sacarlo del refrigerador al salir.
Para mantener la motivación, asegúrate de saber por qué haces lo que haces. Ten clara la recompensa que obtendrás de ello.
Usa el entorno para respaldarte
Es importante prestarle atención a la situación que te apoyará para que sea lo más fácil posible. Piénsalo en un sentido amplio. Puedes utilizar un lugar, persona, estado de ánimo, hora del día, objeto físico, etc. para anclar el hábito. Lo que importa es que cambies la visibilidad y la conveniencia (proximidad) de las cosas que quieres o no quieres hacer. Al tener visibles las cosas buenas que promueven los hábitos que quieres crear, es más probable que tomes esas acciones positivas más a menudo.
Por ejemplo, puedes poner la bolsa con tu almuerzo en el mostrador para tener ese recordatorio visual por la mañana. También puedes poner barreras que dificulten el comportamiento que quieres dejar de hacer. Por ejemplo, quita la aplicación de Uber Eats de tu teléfono para que te cueste más trabajo hacer el pedido. ¡Usa un retraso de 20 segundos a tu favor!
Redacta un simple plan de “si ocurre esto…haré X”
Aquí tienes una estrategia mental basada en la ciencia que puedes usar para encontrar y cumplir tus metas y cambiar tus hábitos. Suena muy simple, pero requerirá un esfuerzo.
1) Piensa en un objetivo que sea factible pero exigente y anótalo en tres o seis palabras: ¿qué es lo que quieres hacer que sea muy de tu anhelo? Por ejemplo, ahorrar $200 más cada mes.
2) Luego piensa en el resultado óptimo (la recompensa) si cumplieras ese deseo… Imagínatelo mentalmente y formúlalo en tres o seis palabras. Por ejemplo, tendré menos estrés debido a los fondos de emergencia.
3) ¿Qué obstáculo creado por ti mismo se interpone en el camino para que alcances tu objetivo? Nuevamente, redacta la frase en tres o seis palabras e imagina que está ocurriendo. Por ejemplo, la falta de tiempo por la mañana para preparar el almuerzo, y así es como termino comprando comida para llevar.
4) ¿Cuál sería una acción/pensamiento efectivo para superar el obstáculo? Piénsalo en tres a seis palabras y tenlo presente en tu mente. Luego redacta un sencillo plan de si ocurre esto…haré X. Esto pasará a ser el ritual que realizas en el mismo lugar y al mismo tiempo. Por ejemplo, si limpio todo después de la cena en la noche (la noche es la señal contextual), a continuación prepararé mi almuerzo.
Puedes repetir esta técnica para lograr diferentes objetivos. Pero mi consejo sería que sea algo práctico y que empieces de a poco con algo fácil. No intentes perseguir demasiados cambios a la vez. Hazlo divertido cuando sea posible. Por ejemplo, cocina con tu pareja o elige recetas deliciosas y variadas en vez de comer un mediocre sándwich todos los días. Utiliza recordatorios visuales en tu entorno para reforzar el comportamiento positivo. Y por último, sé consistente en la implementación por al menos dos meses.
Por supuesto que habrá veces en que la ejecución de tu plan no saldrá tan bien. Esto no importa mientras sigas adelante. Lo harás mejor la próxima vez y con el tiempo los resultados se irán acumulando. No te olvides de festejar tus pequeñas victorias cada día. Es muy potente darle un seguimiento visual a tu progreso, ya sea en un calendario o en una aplicación de seguimiento de hábitos. La emoción positiva combinada con la repetición consistente reconfigurará tu cerebro de manera más rápida que sin el refuerzo positivo.
Próximos pasos
No esperes hasta mañana para formular un plan y lograr tus deseos. Tómate cinco o diez minutos de tiempo ininterrumpido ahora y anota a mano tu nuevo ritual. Una vez que hayas empezado, verás cómo te sientes mucho más tranquilo y capaz de avanzar. Y si necesitas más ayuda, por favor contáctanos.
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