¿Qué debes saber?
A nuestro cerebro le encantan los atajos. Cuando una tendencia lleva tiempo dominando, instintivamente esperamos que continúe.
Al invertir, este tipo de pensamiento puede ser peligroso. Elegir dónde invertir basándote únicamente en los rendimientos recientes, o peor aún, por miedo a perderte la última tendencia, puede llevarte a cometer grandes errores.
Los mercados financieros están influenciados por una infinidad de factores: condiciones económicas, eventos políticos, avances tecnológicos, los sentimientos de los inversionistas e incluso desastres naturales. Todos estos factores interactúan de forma impredecible, creando un entorno en constante cambio. Una empresa o sector industrial que prosperó bajo ciertas condiciones puede desplomarse cuando esas circunstancias se modifican.
Durante la burbuja tecnológica a finales de los noventa, las acciones tecnológicas se dispararon al tener inversionistas corriendo a invertir en empresas relacionadas al internet. Pero cuando la burbuja estalló en el año 2000, esas mismas acciones colapsaron. Los inversionistas que asumieron que el crecimiento pasado continuaría sin pausa sufrieron grandes pérdidas.
La crisis financiera global de 2008 contó una historia similar. Las acciones bancarias, que hasta entonces ofrecían rendimientos estables, se desplomaron abruptamente y muchas nunca se recuperaron.
El gráfico siguiente muestra el rendimiento anual de cada industria del S&P 500 en los últimos 15 años. Observa cuántos sectores han estado tanto en la cima como en el fondo de las clasificaciones, a veces con solo un año de diferencia:
La diversificación no suena emocionante, pero es lo más parecido a un “almuerzo gratis” en el mundo de las inversiones.
Un portafolio bien diversificado, que combine de todo entre distintas regiones e industrias, te permite participar en el crecimiento a largo plazo de la economía global, sin correr el riesgo de equivocarse.
No obtendrás todo el beneficio de un único ganador, pero, más importante aún, tampoco sufrirás el golpe completo si no resulta acorde al plan.
Una estrategia basada en la diversificación tiene muchas más probabilidades de resistir con el paso del tiempo que perseguir la tendencia del momento. Cuando los precios se disparan impulsados por la emoción y la esperanza, a menudo hay una corrección dolorosa esperando.
Tu tarea no es predecir qué acción o industria ganará el próximo año, nadie puede hacerlo de manera consistente. Tu tarea es mantenerte invertido, diversificado y mirar hacia adelante, no por el espejo retrovisor.




