¿Qué debes saber?
¿Alguna vez has oído hablar de Ronald Read? Lo más probable es que no.
Nacido en 1921, trabajó como empleado de una estación de servicio y conserje la mayor parte de su vida. Era una persona común y corriente en todos los aspectos.
Hasta que sorprendió a todo el mundo cuando falleció en 2014, dejando una fortuna de USD 8 millones.
¿Cómo hizo alguien con un estilo de vida tan sencillo y unos ingresos tan modestos para acumular un patrimonio tan importante?
No fue el resultado de ganar la lotería ni de recibir una ganancia inesperada. Ronald fue construyendo su inmensa fortuna poco a poco, ahorrando lo que podía de cada sueldo e invirtiéndolo sistemáticamente en acciones a lo largo de varias décadas.
¿Por qué debe importarte?
La historia de Ronald Read demuestra la importancia de la disciplina y la paciencia en la creación de patrimonio.
Su éxito no se debió a la suerte ni a los privilegios, sino a la simple práctica de gastar menos de lo que ganaba e invertir la diferencia durante muchos años.
Con el tiempo, esos pequeños y constantes esfuerzos se capitalizaron en una fortuna notable.
La riqueza no está reservada a unos pocos privilegiados, la puede alcanzar cualquiera que esté dispuesto a controlar sus gastos y a adoptar una mentalidad a largo plazo a la hora de invertir.




