Ya sea cosa de ordenar tus seguros, aumentar tu tasa de ahorro, o simplemente tomar control de tus gastos, ahora es el momento de hacerlo. Una vez que tengas un plan consolidado para tus finanzas eliminarás una gran cantidad de estrés, y esto te permitirá concentrarte y disfrutar de los otros elementos de tu vida.
Hemos redactado algunas perdurables resoluciones financieras de Año Nuevo para ayudarte a entender qué es lo que requieres para mantener tus finanzas en buena forma. Te estaremos enviando una serie de correos electrónicos en las próximas semanas, pero si quieres profundizar en el tema de una vez puedes leer el artículo completo aquí.
Si te gustaría contar con una ayuda para configurar tus finanzas de la mejor manera posible para alcanzar tus objetivos, solamente hace falta responder a este correo o rellenar este formulario en nuestro sitio web. Podemos programar una llamada o reunión inicial, a tu conveniencia, para entender la mejor manera de poder ayudarte.
Resolución 1: Entender tu flujo de caja
El objetivo principal es asegurarte de que estés gastando menos de lo que ganas. Es muy importante que le digas a tu dinero adonde tiene que ir, y no que te estés preguntando ¿a dónde fue?
Saber cuánto estás gastando: Hay 3 cifras clave que debes conocer… Cuántos ingresos estás generado, cuánto estás gastando, y cuánto estás ahorrando. Si realmente no tienes claro estos montos, no te alarmes, ¡no estás solo! Puedes revisar tus estados de cuenta bancarios y de tarjetas de crédito, crear una hoja de cálculo, o emplear una aplicación de presupuesto. Esto te ayudará a determinar el monto de tus gastos fijos mensuales, así como el de tu hipoteca y otros gastos de subsistencia, y saber cuánto estás gastando en lo no esencial. Esta información puede ayudarte a identificar cualquier fuga de dinero.
Saber por qué estás ahorrando: Si estás ahorrando sin un enfoque o una intención clara tus posibilidades de éxito son mucho menores que si has identificado y calculado tus objetivos. Un asesor financiero calificado puede ayudarte a calcular cuánto necesitas ahorrar o invertir para alcanzar un objetivo específico.
Proyecta el costo de artículos esenciales caros: Si sabes que vas a tener un gasto grande, como reparaciones costosas a tu casa o grandes vacaciones familiares, en un futuro cercano, ahorra en depósitos en efectivo a plazo y mantén el dinero separado de tu cuenta corriente. No coloques este dinero en inversiones que puedan subir o bajar de valor – como regla general, solamente debes invertir dinero para objetivos que estén a más de 5 años en el futuro.
Automatiza tus ahorros e inversiones: Ante todo objetivo de ahorro/inversión – intenta asegurarte de que tus contribuciones estén programadas para producirse automáticamente. Pagate a ti mismo primero, asegurándote que los ahorros salgan de tu cuenta corriente inmediatamente después del día de pago. Esto asegura que cumplirás con tus objetivos de ahorro y no gastarás tus ingresos adicionales en cosas que no son esenciales. Este es, por lejos, el factor que más contribuye a la exitosa generación de riqueza. Cubriremos la planificación para tu jubilación bajo el rubro de Inversión.
Resolución 2: Gestiona tus deudas
Para muchas personas un cierto nivel de endeudamiento es una necesidad práctica, especialmente si se trata de la compra de una casa. Los problemas surgen cuando la deuda se convierte en el amo, y no lo contrario.
Mantén tu carga de deuda total en un nivel manejable: No confundas lo que puedes pedir prestado con lo que deberías pedir prestado. Mantén los costos mensuales de tus préstamos (incluyendo la hipoteca) por debajo de un tercio de tus ingresos líquidos.
Elimina tu deuda de consumo de alto costo: Trata de pagar la deuda total de tus tarjetas de crédito mensualmente y evita pedir créditos para comprar activos que se deprecian, como automóviles. El costo de las deudas de consumo se acumula rápidamente si mantienes un saldo activo. Para todo tipo de deuda, es vital que tengas un plan claro y disciplinado para pagarla.
Revisa la tasa de tu hipoteca: Vale la pena comprobar que la tasa de tu hipoteca sea competitiva en el mercado. Las tasas cambian a menudo y los bancos hacen nuevas ofertas de tanto en tanto. Mejorar los términos de tu hipoteca puede ahorrarte mucho dinero cada mes.
Resolución 3: Entiende tus inversiones
Los estudios demuestran que intentar entrar y salir de los mercados en el momento justo es contraproducente. Es importante crear un plan que te ayude a mantener la disciplina durante todos los ciclos del mercado, tanto positivos como negativos. Atente a tu plan y ajústalo según sea necesario.
Enfócate en la composición de tus inversiones: Después de haberte comprometido con un plan de ahorros, la forma en la que inviertes es tu próxima decisión más importante. Asegúrate de que tu cartera esté en línea con tus objetivos a largo plazo, tolerancia al riesgo y el plazo. Cuanto más largo sea tu horizonte de inversión, una mayor proporción de tus fondos deben estar invertidos en la bolsa de valores.
Diversifica: La diversificación reduce la volatilidad de las inversiones y puede ser un factor crítico para ayudarte a cumplir tu plan y alcanzar tus objetivos. Ten cuidado de no sobre exponerte a un activo, país o sector en particular. Cualquier cosa que potencialmente pueda generarte una gran cantidad de dinero puede a la vez hacerte perderlo en la misma proporción. Los fondos mutuos y los fondos cotizados en bolsa (ETF) son excelentes formas de poseer una cartera mundial y diversificada. Un asesor financiero capacitado puede ayudarte a seleccionar una cartera de inversiones apropiada.
Monitorea y rebalancea tu cartera según sea necesario: Acuérdate de que el progreso a largo plazo que logras hacia tus objetivos es más importante que el rendimiento de la cartera a corto plazo. El rebalanceo tiene el efecto a largo plazo de liquidar tus ganancias y comprar activos cuando están en oferta. A medida que te acercas a un objetivo de ahorro, como el comienzo de la educación de un hijo o tu jubilación, hay que empezar a cambiarse a inversiones con menor volatilidad, si corresponde.
Entiende tu plan de jubilación: No lo llamemos jubilación, mejor llamémosle tu futuro financiero, tu manera de trabajar menos y vivir más. ¿Cuántos meses quedan en tu «Ventana de ingresos»? Si hoy cumples 40 años y quieres jubilarte a los 60, tienes 240 meses/sueldo para poder ahorrar para tu jubilación. La vida resulta ser un equilibrio entre disfrutar ahora y vivir más tarde, y las contribuciones previsionales simplemente son un gasto diferido. Cada cual es diferente, por lo que deberías hablar con un asesor experimentado que te ayude a entender cuál es tu mejor curso de acción.
Como regla general, si estás comenzando en la década de tus veintes, debes intentar ahorrar el 10-15% de tus ingresos brutos, incluyendo cualquier pago del empleador. Si empiezas más tarde, tienes que ponerte al día, así que añade un 10% por cada década de demora en tu ahorro previsional.
Ordena tus pensiones e inversiones existentes: Recopila los detalles de todas tus cuentas previsionales e inversiones existentes. Puede que valgan más de lo que pensabas o, alternativamente, que te estén dando una falsa sensación de confianza.
Si hace sentido, podrías simplificar tu vida consolidando los fondos en una única cuenta haciendo que tu dinero sea mucho más fácil de gestionar. Con un proveedor único solamente te llegará un conjunto de cargos y puedes vigilar el rendimiento de tus fondos más de cerca.
Resolución 4: Prepárate para lo inesperado
Los riesgos sencillamente son parte de la vida cotidiana, y lo mejor que puedes hacer es ser consciente de ellos, y planear y prepararte para ellos. Tu vida financiera puede verse amenazada por todo tipo de sorpresas – enfermedad, pérdida de empleo, discapacidad, muerte o desastres naturales. Por suerte, puedes asegurarte contra muchas de estas sorpresas ingratas. Los seguros ayudan a protegerte contra aquellos imprevistos que no ocurren frecuentemente, pero que son costosos de administrar cuando llegan a ocurrir.
Asegúrate de tener un margen de seguridad: Tener ahorros accesibles en efectivo reduce el estrés y puede hacerte más feliz. Antes de pensar en inversiones, es importante contar con una reserva de efectivo con fondos para tres a seis meses de gastos de subsistencia esenciales en caso de emergencia. Estos deben ser fondos líquidos y mantenerse como ahorros en efectivo. Están ahí para ayudarte a cubrir los gastos inesperados pero necesarios sin tener que liquidar inversiones o asumir préstamos caros o deudas de tarjetas de crédito. Nunca los uses para pagar por cosas que no sean esenciales – ¡son solamente para emergencias!
Revisa las provisiones actuales de tu seguro de vida:
Revisa la cobertura ofrecida por tu empleador – muchas empresas te ofrecerán cierto grado de seguro como parte de tu paquete de empleo.
Si tienes dependientes o grandes responsabilidades que continuarán después de tu muerte, es probable que necesitarás un seguro de vida adicional. Un buen asesor financiero puede ayudarte a determinar el nivel de cobertura correcto que debes tener.
Revisa cualquier seguro privado que tengas y asegúrate de que los niveles y términos sigan siendo relevantes para tus necesidades. También debes asegurarte de que estos planes te ofrezcan un buen valor.
Protégete contra los grandes gastos médicos con un seguro de salud: Elige una póliza de seguro de salud que se ajuste a tus necesidades en cuanto a cobertura, deducibles y elección de proveedores médicos. Si gozas de buena salud y no visitas a menudo al médico, podrías optar por considerar una póliza con un deducible alto para asegurarte contra la posibilidad de una enfermedad grave o un evento sanitario inesperado, mientras cubres los costos médicos cotidianos personalmente.
Protege tu poder adquisitivo con un seguro por discapacidad a largo plazo: Las probabilidades de quedar discapacitado son mayores que las probabilidades de morir joven. Es probable que tus futuros ingresos o tu «capital humano» sean tus mayores activos, por lo que tiene sentido protegerlos. Si tienes 40 años ganando $ 75.000 al año y planeas jubilarte a los 60, incluso sin ningún aumento de sueldo o bonificación ¡tu futuro sueldo vale $ 1,5 millones de dólares!
Resolución 5: Protege tu sucesión
Un plan de sucesión puede parecer algo solamente para los ancianos y los ricos, sin embargo hay pasos simples que todos deben tomar. Sin la designación adecuada de los beneficiarios, un testamento, y otros pasos básicos, el destino de tus bienes y, en última instancia, el de tu familia, pueden quedar en manos de los abogados, los tribunales y los organismos fiscales. Los impuestos y honorarios legales pueden consumir estos activos y retrasar la distribución del dinero justo cuando tus herederos más los necesitan.
Asegúrate de haber nombrado beneficiarios para las cuentas previsionales y los seguros de vida: La designación de beneficiarios es tu primera línea de defensa para dar a conocer tus deseos para el eventual destino de los activos y para garantizar que se transfieran rápidamente a quienes deseas después de tu muerte. Mantén la información sobre los beneficiarios actualizada para asegurar que el importe de las pólizas de seguro de vida y las cuentas de jubilación sean tratadas de manera coherente con tus deseos.
Esto no es tan sencillo en el caso de cuentas bancarias o de inversiones cotidianas, ya que normalmente éstas no permiten nombrar a un beneficiario. Un buen asesor financiero puede ayudarte a traspasar los activos a una estructura más apropiada o a retitular los activos para que puedan ser transmitidos sin problemas en caso de fallecimiento.
Actualiza o prepara tu testamento: Un testamento no se trata solamente de transferir bienes. Puede brindar el apoyo y cuidado necesario a tus dependientes, y ayudar a evitar los costos y retrasos asociados con un fallecimiento. También puede especificar los planes para el pago de deudas como las tarjetas de crédito o la hipoteca.
La designación de un beneficiario, la titulación de los bienes, o un fideicomiso normalmente reemplaza lo que está escrito en un testamento, así que es importante que te asegures de que todos los documentos sean coherentes y reflejen tus deseos. Al redactar un testamento, recomendamos trabajar con un abogado experimentado o un abogado de planificación de sucesión.
Este artículo se centra en los activos financieros, pero también debes asegurarte de tratar las disposiciones para el cuidado de los dependientes. Además, asegúrate de que tu abogado pueda confirmar cómo serán tratados tantos los bienes nacionales como internacionales.
Ocúpate de los documentos patrimoniales importantes: Asegúrate de que un familiar o amigo cercano de confianza y competente sepa la ubicación de tus documentos patrimoniales importantes.
Ten un poder notarial para el cuidado de la salud: En estos documentos, se designa a un confidente competente y de confianza para que tome decisiones en tu nombre en caso de que quedes incapacitado.
EBG puede ayudarte a preparar un paquete especial «en caso de emergencia» que puedes dejar para tus seres queridos en caso de fallecimiento.
Si quieres tratar cualquiera de los temas planteados aquí o en cualquiera de nuestros otros correos – solo hace falta responder a este correo y nos pondremos en contacto contigo para coordinar una llamada o una reunión.
Por último, recuerda que no tienes que hacer todo de una vez. Hay mucho que puedes hacer para mejorar tu salud financiera. Incluso si solamente te comprometes a hacer una de las cosas en este artículo cada mes terminarás el año en una posición mucho más fuerte que cuando lo empezaste.




