¿Qué debes saber?
Elegir las inversiones adecuadas para hacer crecer el dinero que tanto te ha costado ganar puede resultar abrumador. A este estrés se suma la confusión sobre en qué divisa deberían estar denominadas tus inversiones.
Esta preocupación suele provenir de la prensa financiera donde las predicciones acerca de la fuerza relativa de una divisa frente a otra pueden distraer a los inversionistas de centrarse en lo que realmente importa.
La realidad es que, si inviertes en una cartera globalmente diversificada (como deberías), la evidencia demuestra que la divisa específica de tus inversiones suele tener un impacto mínimo en el resultado a largo plazo.
Una cartera global está constituida por empresas que operan en numerosos países del mundo y generan ingresos en muchas divisas distintas. Lo que determina el rendimiento a largo plazo son las ganancias y el crecimiento de estas empresas, mucho más que las fluctuaciones en la divisa de inversión.
El siguiente gráfico muestra cómo las empresas de algunos de los principales índices de acciones globales generan una proporción significativa de sus ingresos en divisas y países fuera de sus mercados nacionales:
Un estudio de Vanguard reveló que, con el tiempo, las fluctuaciones de divisas tienden a tener menos impacto en las carteras de acciones globales en comparación con otros factores más influyentes, como la asignación de activos.
Así pues, al elegir la divisa adecuada para tus inversiones, debes centrarte en tus circunstancias personales, sobre todo en dónde piensas gastar el dinero que inviertas.
Generalmente recomendamos invertir en una divisa global fuerte (por ejemplo, USD, EUR o GBP), pero la mejor opción para ti depende en última instancia de tus planes de vida y de dónde pretendas vivir en el futuro, no de las tendencias a corto plazo de las divisas o las predicciones que puedas escuchar en las noticias.




