¿Qué debes saber?
La vida tiene su propio ritmo. Entre el trabajo y los compromisos familiares, las semanas se transforman en meses. Mientras tanto, ese viaje que querías hacer o esa habilidad que soñabas aprender se posponen para “algún día”.
El problema con “algún día” es que, con frecuencia, llega demasiado tarde, cuando la energía ha disminuido o la oportunidad ya pasó.
Entonces, ¿cómo te aseguras de incluir en tu vida las experiencias que realmente importan?
Bill Perkins, autor de Morir con cero, propone usar los llamados “bloques de tiempo”.
Él recomienda dividir tu futuro en bloques de 10 años, tus cuarenta, cincuenta, sesenta, setenta, etc., y asignar deliberadamente a cada uno de estos las experiencias, actividades y metas que te gustaría vivir en el momento en que resulten más satisfactorias.
La idea es asignar lo que más desees hacer según la energía, el tiempo y los recursos que tendrás en cada etapa de tu vida.
Algunas experiencias pertenecen a etapas más tempranas, cuando normalmente tienes más energía y fuerza física. Otras requieren de tiempo libre o de recursos que suelen llegar más adelante. Y algunas solo pueden disfrutarse en un momento específico de la vida, o puede que pierdas la oportunidad por siempre.
Imagina la diferencia entre recorrer Machu Picchu en tus 50 o 60 años a intentarlo en tus 80. El momento cambiará por completo la experiencia.
Cuando asignas tus objetivos de vida al bloque más adecuado, los deseos vagos se transforman en planes concretos.
¿Por qué debe importarte?
Cada experiencia significativa requiere una combinación de dinero, tiempo y energía. El desafío es que rara vez tendrás los tres al mismo tiempo y en abundancia.
Los bloques de tiempo te ayudan a vivir con intención, convirtiendo aspiraciones en experiencias reales. Al asignar una actividad a una fase específica de tu vida, puedes visualizar cuándo debe ocurrir, estimar qué necesitarás y comenzar a dar pasos para hacer estas experiencias realidad.
El dinero es una herramienta para construir la vida que deseas. Cuando lo usas con propósito y en el momento adecuado, te aseguras de no perderte aquello que realmente te importa.




